En un ambiente de fiesta y profunda fe, la Familia Salesiana de Venezuela se vistió de gala el pasado sábado 10 de enero. La Parroquia María Auxiliadora de Boleíta fue el escenario donde cuatro jóvenes entregaron su vida al servicio de los demás a través del orden diaconal: Yetson Graterol y Rafael Guánchez (Venezuela), Tomislav Puskarić (Croacia) y Petrus Nanwar (India).
La Eucaristía fue presidida por Mons. Pablo González, obispo de la Diócesis de La Guaira, quien estuvo acompañado por Mons. Juan Carlos Bravo Salazar, obispo de Petare, y el P. Rafael Montenegro, SDB, Superior de los Salesianos en Venezuela.
Durante su homilía, Mons. González destacó la riqueza de la interculturalidad presente en la celebración:
“Esta ordenación es un claro ejemplo de una Iglesia que va más allá de las fronteras. La diversidad de nacionalidades de estos nuevos ministros nos recuerda que el Evangelio es universal”.
El obispo exhortó a los nuevos diáconos a mantener siempre un espíritu misionero, recordándoles que su prioridad deben ser los jóvenes, especialmente los más necesitados, sin importar el lugar donde sean enviados a servir.
El templo de Boleíta estuvo colmado por miembros de los distintos grupos de la Familia Salesiana, jóvenes de los centros juveniles, familiares y amigos. Para la Inspectoría VEN, la ordenación de Yetson y Rafael representa un fruto maduro del acompañamiento vocacional en el país, mientras que la presencia de Tomislav y Petrus refuerza los lazos de fraternidad universal de la Congregación.
Con este paso, los nuevos diáconos inician la etapa final de su camino hacia el sacerdocio, reafirmando su compromiso de ser, al estilo de Don Bosco, “signos y portadores del amor de Dios a los jóvenes”.











